Las elecciones europeas de mayo ofrecerán a los ciudadanos la oportunidad de decidir la dirección que desean que la UE tome durante los próximos cinco años para encaminarse hacia una recuperación sostenible de la economía. En vísperas de esta cita con las urnas, el Parlamento Europeo ha organizado una serie de conferencias sobre economía, presupuestos, empleo, el papel de la UE en el mundo y la calidad de vida.
La crisis financiera internacional que comenzó en 2007 y la crisis de la zona euro que se desencadenó en 2010 han coincidido con la adquisición de nuevos poderes por parte del Parlamento Europeo, que han colocado a la Eurocámara en el núcleo de los esfuerzos para capear el temporal y construir un nuevo sistema.
El Parlamento Europeo ha contribuido a elaborar nuevas normas, y ha defendido y votado a favor de un sistema al servicio de la economía real. También ha garantizado que los contribuyentes no tenga nunca más que ser los primeros en pagar la factura cuando un banco quiebra. La Eurocámara también ha batallado en favor de un enfoque europeo, porque está claro que una unión económica fragmentada no es viable. Es más, renacionalizar la política económica dejaría incluso a los Estados más grandes de la UE en una situación de indefensión ante la globalización.
Reformas
Entre las principales reformas adoptadas se encuentran los límites impuestos a las primas de los banqueros, el refuerzo de la supervisión del sector financiero, una prohibición de productos financieros muy especulativos (los derivados conocidos por sus siglas en inglés CDS, que actúan como seguros en caso de impagos de deuda), un sistema de gobernanza económica más transparente y responsable, reglas eficaces sobre disciplina presupuestaria, y normas más estrictas sobre las agencias de rating o calificación de los riesgos crediticios. Aún se están negociando otras iniciativas como el sistema para gestionar de manera ordenada las quiebras de bancos en apuros.
El Parlamento Europeo organizó el 20 de abril en Madrid una conferencia sobre la economía y el sector bancario, cita en la que los expertos y los ciudadanos debatieron sobre cómo reparar los destrozos causados por la recesión y cómo garantizar que la economía crezca y cree empleo. Fue el último acto de un ciclo de cinco conferencias sobre temas cruciales para Europa celebradas con la vista puesta en las próximas elecciones europeas de mayo.